miércoles, 5 de marzo de 2014

Llegue a chihuahua, fueron por mi algunos amigos para traerme a la casa, despues de viajar mas de veinte horas estaba enfadada y sin ganas de hablar.
Tenia que entregar al dia siguiente un ensayo de mas de ocho paginas, un trabajo final.
No hacia tanto frio y la noche estaba tranquila, sin mucho viento. Me comi algo de la comida que habia quedado del camino, mi mamá me puso nuggets y winis fritos.
Claro que no pensaba hacer el ensayo, ya lo habia buscado en internet unos dias antes, lo revise un poco, quite y agregue algunos detalles, desempaque y me tire a la cama.

Al dia siguiente me levante temprano, prendi la tele, me vesti, apague la tele y sali a la escuela, abrazos y mas abrazos y felicitaciones de año nuevo.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Veintisiete

Este año venía con muchos planes desde el principio; iba a hacer un importante viaje, empezaría otra carrera, cambiaría algunos asuntos de mi vida, y además era mi año 27, como los rockstars, entonces, si era el 27 debía ser muy especial.
El viaje ya estaba armado, y era, hasta ese momento la cosa más emocionante que me podía pasar, era el viaje que había estado esperando toda mi vida, o por lo menos ya tenía casi veinte años esperándolo.
El empezar la nueva carrera también era muy importante, en verdad le quería dar un cambio importante a mi vida, las cosas no venían funcionando tan bien hacía tiempo.
Hice planes, pero el Universo, ese donde habitan las hadas en las que siempre he creído, tenía otros planes para mí.
Este año vendrías tú.
A ti te había esperado hace tiempo, te esperé tanto que me cansé de esperarte, casi que olvidé ese deseo pedido, que yo creía nunca había sido concedido.
Habían pasado unos días después de mi cumpleaños, ese que con tanto alboroto interno esperaba, cuando supe de ti. Me asusté mucho primero, pensé que tal vez era un sueño y que eso realmente no estaba sucediendo, "¿qué está pasando? ese deseo yo te lo pedí hace mucho tiempo, Universo, no ahora"
No era hora, eso pensaba yo, no era ahora cuando debía de cumplirse ese deseo, no ahora que iba a ser mi año especial, mi viaje! el de toda la vida!
Tuve tiempo para pensar las cosas, para decidir que tal vez sí era esta la hora, tal vez por eso ahora venías.
Alguna persona de las que se dedican a predecir futuros me dijo que tú venías a enseñarme algo que debía aprender, ah sí? pues primera lección aprendida: el Universo tiene planes para ti, no te preocupes tanto por hacer tus propios planes.
Ahora falta poco para que acabe el año, y sí, este ha sido, aunque en una mejor forma, el año más especial de mi vida, pasé de sentir miedo a disfrutar el sentirte dentro de mí, era maravilloso cada movimiento tuyo dentro.
Es el año más especial y nunca olvidaré el primer hermoso momento en que te vi, tan pequeñita, con esos ojotes, tan linda, tan mía.
Ahora no puedo dejar de verte, no quiero alejarme un momento de ti, soy más dependiente de ti de lo que tú lo eres de mí.
Y sí, mi año veintisiete ha sido el mejor año, porque has llegado tú, no sé cuánto ni qué me vayas a enseñar, pero estoy dispuesta a aprenderlo, como también ya he aprendido que es el amor más puro y más inmenso que se puede sentir, el que se tiene a un hijo.
Ahora sé que los deseos sí se cumplen, pero a veces hay que esperar, porque se cumplen cuando se deben de cumplir, y a veces ese tiempo no coincide con el tiempo en que queremos que se cumplan.

sábado, 14 de julio de 2012

Mis recuerdos


Podrán acabarse mis ganas al arrebatarme mis sueños después de las vividas traiciones y heridas abiertas al pasar de los tiempos.
Pero me quedan mis recuerdos, esos colores que sólo fueron míos, que me dieron sonrisas e hicieron brillar mis soles. Que avivaron mis ganas, que me llenaron de alegría y de magia. No sé si sea cierto el dicho aquél que asegura que siempre vendrán tiempos mejores, lo sigo dudando la mayoría del tiempo, pero qué dicha haber vivido mis grandes momentos. Las personas que conocí, todo lo que sentí, todo lo que reí, todo lo que aprendí y todo lo que me ha llenado tanto y que ha sido muchas veces mi sustento para levantarme cuando caigo.
Con qué amor recuerdo todo eso. Esos soles que brillaron antes para mí, que veo lejanos pero tan vivos en mi mente.

sábado, 3 de marzo de 2012

Nada

A veces las nostalgias duelen.
Esta no, y eso es lo terrible.
Al principio dolía, luego quemaba por la rabia, después dio pena, y llego al punto en donde la nostalgia ya no lo es, porque no provoca ningún sentimiento. Ni añoranza ni nada.
Voltear atrás y ya no tener esa incertidumbre de lo que pase mañana, ya no sentir miedo al pensar que vienen tormentas y soledades, es más, casi desear que vengan.
Ya no sentir nada de eso, es a veces peligroso, aunque aún no sé definir bien para quién o para qué es ese peligro.

sábado, 2 de abril de 2011

martes, 28 de diciembre de 2010

De cuando olvidé mis sueños...

Y cómo hace uno para recuperar los sueños?
No eran acaso tan importantes?

jueves, 24 de junio de 2010

Ya no creo

No te creo que no existan más Lunas.
No te creo que yo sólo tenga maldad.
No te creo que yo no pueda amar.
No te creo que tu risa sea honesta.
No te creo que me digas la verdad.
No te creo que no pueda encontrar a alguien más.
No te creo que mi mundo sea éste.
No te creo que los besos sólo sepan a sal.
No te creo que no existan los abrazos.
No te creo que te creí que me querías.

lunes, 25 de enero de 2010

Desayuno energético

La semana pasada, mientras iba pensando en el medio litro de café cargado que tenía que tomarme para aguantar diez horas seguidas en la oficina, decidí comprar uno de esos desayunos que vende un señor afuera del metro que queda más cercano al trabajo, ya que si el café no cumplía la función de despertarme, por lo menos estaría entretenida comiendo algo para evitar cerrar los ojos frente al monitor.
A primera vista parecían desayunos escolares, pero nooo! era más que eso.
La bolsita contiene: una gelatina casera, un yogur (sabores variaditos), un chocolate, y un sandwich de esos que tienen una embarrada de mayonesa, una radiografía de jamón y una rebanada de "queso tipo americano". Bien, hasta acá sí, parece un desayuno escolar, de esos que venden afuera de las primarias, pero lo que lo hace "para adultos" es lo que viene cuando pagas, el señor que los venden te regala una enooorme sonrisa (que parece sincera) y te dice: que tengas un excelente día, que hoy todos tus proyectos y metas se concreten y realices nuevos logros". Óraleee! me sonó tan al "Club de los optimistas".

domingo, 3 de enero de 2010

Últimos acontecimientos

Es extraño pero esta navidad sí me gustó y sí la esperaba. Fue, para mi gusto, agradable, tranquila y cálida. Generalmente me aburro en Nochebuena y disgusta estar con toda la familia porque tengo que esquivar preguntas del tipo "y cómo va la tesis?" a pesar de que he explicado no-sé-cuantas veces que no haré tesis. O cosas así como "sigues con el mismo novio?", esta esa la clase de pregunta hipócrita, porque en realidad poco les importa mi vida amorosa, es nomás pa' hacer plática.
Esta nochebuena y navidad sí me gustaron, porque no hubo preguntas incómodas, ahora sí hubo regalos (sí! he caído en el consumismo navideño) y porque además comí muy rico.

Para fin de año la cosa fue menos agradable.
Casi muero un día antes.
Primero me enfermé de algo relacionado con las vías respiratorias, fui al Seguro Social y como era de esperarse, se tardaron años y felices días en atenderme porque "si yo no tenía fiebre, no podían atenderme"; para que me quede claro la próxima vez, si no tengo un pie en la tumba, no me atenderán.
Al día siguiente de que casi muero de eso (que no me dijeron qué era), tuve una reacción alérgica por nueces, estas últimas provenientes de la persona que me dio la manzana la vez anterior que tuve la reacción alérgica por comer manzana, que es la misma persona que siempre me pregunta "cómo va la tesis?". Llegué a la conclusión que tal vez yo sea alérgica a esa persona.
Y entonces, por un instante, uno pequeño, me puse fatalista y pensé que no llegaría al 2010.
Pero aquí estoy, y espero este año no ser tan quejumbrosa como el anterior. Creo que me irá mejor.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Jueves

Fue el primer día de clases cuando te vi por primera vez en el andén.
Cuando llegó el tren, te miré con atención y me quedé pensando que eras muy guapo, y que no te volvería a topar. Y ese mismo día, unas horas después saliste de mi mente.
Dos semanas después te encontré un jueves en el mismo andén, me pareció curioso y claro que te reconocí apenas te vi, después con tanta gente al llegar el tren te me perdiste.
La semana siguiente también te encontré en jueves y me quedé mirándote todo el trayecto.
El jueves siguiente llegué a la misma hora, a las 6:45, pero no te ví, era curioso que sólo te encontraba los jueves, lo que no era raro es que yo siempre llegaba tarde a la primera clase.
Y así te encontré en otras ocasiones, también en jueves.
Después de un tiempo, yo ya hasta soñaba contigo, fantaseaba con historias acerca de los dos, me imaginaba besándote y haciendo esfuerzos por alcanzar tu cuello. Un día salí de casa a la misma hora de siempre, totalmente decidida a saludarte, preguntarte tu nombre y hacerte plática. Llegué al andén y no estabas, así que esperé. Dieron las 7 y no llegabas, las 7:30 y nada, a las 8 finalmente ya desilusionada, decidí tomar el tren a la escuela.
Pasaron muchos jueves y no te volví a ver.
Algún maestro me llamó la atención y me dijo que de no llegar a buena hora a su clase, reprobaría la materia, así que tenía que salir más temprano de casa, y así finalmente se perdía la más pequeña esperanza de volverte a ver un jueves.
Uno de esos días en los que ya llegaba temprano a la escuela, un miércoles, subí las escaleras hacia el andén, y no podía creer lo que miraba: eras tú al final del pasillo, donde siempre nos encontrábamos. No podía ser posible! no podías ser tú, seguro estaba todavía dormida porque tú te ibas más tarde; así que caminé mientras el corazón se me quería salir del pecho de los nervios, y sí, sí eras tú.
Pero había perdido el valor de hablarte, había pasado tanto tiempo sin verte.
Entre tú yo estaban tres personas separándonos, tú caminaste hacia donde yo estaba parada, te quedaste junto a mí, yo te sentí y te miré con el rabillo del ojo, recuerdo que sentí cómo se me erizaba la piel y de qué forma me temblaban las piernas.
-Hola- dijiste
-Hola.
-Hace tiempo que no te veía por aquí, ¿vas a la escuela?
Me habías extrañado!! bueno, no tanto así, pero yo pensé que ni siquiera habías notado mi existencia.
-Sí, voy a la escuela ¿y tú?
-También, soy D. y tú? cómo te llamas?
-Soy Maggie, mucho gusto.
-Qué bonitos ojos tienes, Maggie, qué estudias?...

Para ese momento, yo ya era el ser más feliz del Universo entero. Ese día supe que te encontraba los jueves por que siempre se te hacía tarde ese día, por las actividades nocturnas de los miércoles, supe que estudiabas ingeniería, que vivías muy cerca de la estación y que tú también habías estado pensando en hablarme desde antes.
Yo tuve una sonrisa en mi cara todo el día, toda la semana.

martes, 20 de octubre de 2009

Era una tarde perfecta...

La tarde era tranquila, con tormentas de viento y chorros de sol colándose por los páneles de la estación del metrobús.
El cielo era perfecto, el momento perfecto, la estación casi vacía para mi fortuna. Dejé pasar 3 vehículos, así nada más, por ganas... o como si por alguna razón o corazonada no debí hacerlo.
Subí al siguiente carro, en el que no pude obtener un asiento, motivo por el que me quedé parada junto a la ventana, donde el aire pudiera desacomodarme más la ya de por sí alborotada melena.
Cerraron las puertas y el carro se puso en marcha. En la siguiente estación se vislumbraba mucha gente, que, al abrir las puertas del carro, subió a empujones. Estaba ella.
Se me fue el color, yo lo sé, pero sentía la cara caliente de rabia.
Ella sintió mi mirada y volteó, me miró fijamente como yo a ella, si supo leer mi mirada, pudo saber que la odio profundamente y todo el rencor que guardo. Ella sonrió irónicamente.
Yo empecé a temblar, mis piernas y brazos se entumecieron, como para evitar que me le fuera encima, porque de haberlo hecho, no hubiera acabado nada bien.
Yo quería gritar pero no podía, no podía siquiera moverme, era como si me hubiera convertido en un maniquí. Sólo podía temblar, temblar y mirarla para transmitirle en lo posible el odio que le tengo.
Sólo cuando se bajó pude moverme.
En automático le marqué a él:
-Te amo, cuídate mucho- le dije y colgué.

La veo tan poca cosa, tan mierda como es, qué coraje que haya gente como ella.
Y para mi mala fortuna, vivimos en la misma ciudad.

Al llegar a casa sólo pude vomitar, eso es lo que me produce.

sábado, 17 de octubre de 2009

Un hombre mirando fijamente sus ecuaciones dijo que el universo tuvo un comienzo.
Hubo una explosión, dijo.
Un estallido de estallidos, y el universo nació.
Y se expande, dijo.
Había incluso calculado la duración de su vida: diez mil millones de revoluciones de la Tierra alrededor del Sol.
El mundo entero aclamó;
hallaron que sus cálculos eran ciencia.
Ninguno pensó que al proponer que el universo comenzó,
el hombre había meramente reflejado la sintaxis de su lengua madre;
una sintaxis que exige comienzos, como el nacimiento, y desarrollos, como la maduración,
y finales, como la muerte, en tanto declaraciones de hechos.
El universo comenzó,
y está envejeciendo, el hombre nos aseguró,
y morirá, como mueren todas las cosas,
como él mismo murió luego de confirmar matemáticamente
la sintaxis de su lengua madre.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Mala

El día de hoy puedo decirlo sin justificación y sin avergonzarme de ello:

soy una mala persona.

Pero no con todo el mundo, nada más con quienes lo merecen.
Jajaja.

jueves, 6 de agosto de 2009

Aquí se muere en Agosto

Hace 19 años se murió la abuela.
Hace 6 el abuelo.
Hace 4 papá.
Todos en agosto.
La mayoría de los fallecidos familiares se han ido en agosto.
Recuerdo que hasta hace un año analizaba esta cuestión, porque, de pronto al acercarse este mes, sucedía una serie de cosas que causaban shock en mí; ahora supongo que se trataba de una especie de alerta, un miedo tal vez a tener que despedirme de alguien cada año, en agosto. O tal vez de despedirme yo de todos.
Y es que en mi familia, se muere en agosto.

miércoles, 5 de agosto de 2009

La memoria

Alguna vez he escuchado hablar de algo así como la memoria selectiva y creo que es algo así como si sólo recordaras cosas que quieres recordar, o que te convienen.
Yo solía tener buea memoria. Muy buena.
Recordaba hechos, nombres, fechas, colores, olores, todo, recordaba cada pequeño detalle; tal vez no todo lo recordado era siempre de utilidad, pero a mí me servía por el sólo hecho de que eran parte de mi vida, de mi historia.
Ahora veo, con una especie de tristeza, que he perdido todo eso, todo el recordar y además los recuerdos, no solamente los más viejos, sino los que seguro no tienen más de una semana.
Esto no creo que se trate de un caso de Alzheimer juvenil ni algo así como para provocar un gran drama, sin embargo, me parece triste.
En parte se lo debo a los excesos, esos que antes me causaban culpa y eso que llaman "cruda moral"; hoy en lugar de culpa, me causan tristeza (qué raro en mí!), porque sé que en alguna parte de esos excesos me lo pasé bien, aprendí cosas, conocí gente, conocí música (esa es la parte que más me pesa no recordar), conocí historias.
En esos excesos conocí también cosas amargas, que, generalmente sí recuerdo (me lleva el diablo!), aunque hay partes que también olvido.
Ahora casi tengo miedo de llegar a vieja, qué desperdicio haber vivido tantos años y no recordar tantas cosas aprendidas!

lunes, 27 de julio de 2009

Un Pueblo Quieto

Dice una página en internet que ese Pueblo Quieto (que no es el que está en Querétaro) es un poblado de 393 habitantes.
Yo creo que son muchos menos, pero el lugar se llena de gente el día de la fiesta del pueblo.
Iba a escribir un post largo con todos y cada uno de los detalles de mi viaje a aquél lugar que me hechizó.
Iba también a poner muchas fotos, pero mejor no.
Me quedo con esas imágenes en la mente, de la niña rubia de ojos verdes que iba sentada delande de mí y me sonreía, de las casitas con corredores llenos de macetas y de colores brillantes, de la plaza del pueblo, la gelatinas de limón con rompope de mi tía, el cielo lleno de estrellas en las noches, las luciérnagas en los árboles y los arbustos, los hermosos caballos (me subí a 3!!!), las sonrisas sinceras de la gente de ese lugar.
Si me hubiera quedado un día más, ese pueblo me hubiera convencido de quedarme para siempre en él, con tantas cosas que traigo en la cabeza, de verdad que me seducía la sencillez con que se vive en ese lugar.
Deseo estar ahora allá.

sábado, 11 de julio de 2009

Cosas viejas

Voy doblando el corazón para guardarlo en la cajita de los sueños olvidados.
Esos sueños olvidados que siempre recordamos.

lunes, 6 de julio de 2009

Un buen fin

Era viernes y apenas era la mitad del día y yo ya quería que terminara el fin de semana, me esperaba una fiesta familiar el sábado y un domingo aburrido como suelen serlo cuando me quedo en casa.

Ese día contestaba a una invitación que me llegó vía Facebook para ir a ver "El pelón en sus tiempos de cólera", en la respuesta le hablaba a Héctor Suárez Gomís de mis muchas ganas de ir a ver el show pero de mis poca posibilidades debido a la situación del desempleo.

Total que como seguía siendo una tarde muy aburrida, decidí salir a buscar Pola y a un primo para ver si se podía armar algo.
Llegué a donde se encontraban y bueno... la cosa ahí estaba igual y no, no se había armado nada. Y yo en mi amargura ya habitual estaba pensando para mis adentros "me hubiera quedado a aburrirme en la casa, si aquí está igual"
Pero la cosa cambió.

Un rato después analizabamos formas de vida en el espacio, distancias entre la Tierra y las estrellas, la velocidad con que avanzan las nubes y cómo sería si los colores se invirtieran en el cielo... y mirábamos las estrellas y la Luna desde una alfombra que nos llevaba viajando desde una azotea y acompañados por otros 2 viajeros.

El viaje se prolongó y al llegar a casa encontré respuesta al mensaje que había mandado por Facebook, y fue una respuesta que me contentó muchísimo y además me hace desear que llegue pronto el próximo sábado, porque, al final, iré a ver el show.

El sábado tenía la fiesta.
La verdad estoy muy lejos de ser fan de las bodas y ese tipo de fiestas familiares, pero pues tenía que ir, era el festejo de un aniversario digamos importante.
Yo, como de costumbre, iba de malas porque además se atrevieron a cuestionarme: te vas a ir de tenis??- sí, me fuí de tenis a un aniversario de bodas de 50 años ¿y?
Hace mucho no había una fiesta de ese tipo en la familia, y había olvidado lo mucho que me choca saludar a todo mundo, uno a uno, y no por que te acerques tú porque no hace falta, ellos llegan a tí.
Ya en el salón tardaron bastantito en servir la comida y la verdad varios teníamos ya ganas de comer. Hubo mariachi, discursos y todas esas cosas... aah! y una especie de -no sé cómo llamarlo- show o demostración de un charro.
Todo eso pasó.
Ah! ya mencioné el pastel? es uno de los más buenos que he probado ultimamente, el betún sabía a pay de limón! era taaaaaaaaan bueno que valió esperar tanto por él, además tenía mango, y era tan suave... pudo ser orgásmico el comerlo.

Después de la fiesta en el salón, siguió la fiesta en la casa de los festejados, con la respectiva cena alivianaborrachos: unos buenos tacos de suadero con una salsa bastante picosa, que nos mantuvieron entretenidos en lo que se enfriaban las cervezas que apenas estaban metiendo al refri. Mal hecho, debían de meterlas a enfriar antes.

Los que estabamos en esa casa ya eran mucho menos que los del salón, y había 2 mujeres que llamaron mi atención, porque estaba ya bastante pasadas de copas y por que era muy notorio que en ese momento estaban peleadas con el género masculino.
Después de unas horas y de varias pláticas "intensas" -si así pueden llamarse- con unos familiares, me ví hablando con esas dos mujeres. Una de ellas creo que es de mi familia, no tengo muy claro si es mi tía o mi prima o qué diablos. La otra no sabía quién era, pero ya me estaba viendo como candidata para nuera suya, enjaretándome a su hijo -que no asistió- de 17 años.
No dejaban de repetir lo bonita e inteligente que yo les parecía. La verdad me divertía escuchando lo que me decían, ya hasta estaban organizando una ladies night en Acapulco.

Por mi tía/prima/o lo que sea, tuvieron que subir sus hijos, pues ella quería seguir la fiesta, así que después de mucho intentar, sus hijos se la llevaron a casa.

Me quedé con la otra mujer, de quién sólo supe su nombre de pila, y con uno de mis tíos, "siguiendo la fiesta", de pronto a eso de las 5 de la mañana nos dimos cuenta de que había gente ya dormida en los sillones de la sala, y algunas otras personas que esperaban que nos callaramos o nos fueramos porque ya querían dormir. Decidimos irnos, los 3, mi tío, la mujer desconocida y yo.
Ella insitía en ir a un antro, mi tío le seguía la corriente y tomamos un taxi, después de 10 minutos estabamos en algo que más bien parecía un congal de muy mala muerte donde en el escenario un tipo bastante feo se estaba desnudando. Salimos de ahí con la intención de seguir en mi casa, pero en el camino me dí cuenta que sólo el chofer del taxi y yo éramos los únicos que seguíamos despiertos: mi tío y la mujer desconocida -a quien llamaré Panchita- estaban dormidos.

Llegamos a casa y tuve que sangolotear a mi tío y a Panchita para que despertaran y salieran del carro. Subimos rápido las escaleras y acerqué a Panchita al baño, que se veía que no podía más. Mi tío se fue a dormir a su recámara. Panchita se tardó bastante en el baño, lo que supuse que estaba bien, ya que prefería que si iba a vomitar o algo parecido, lo hiciera en el baño y no en la cama mientras dormía.
Llevé a Panchita a otra recámara, le quité los zapatos y las cosas que le pudieran estorbar -qué bárbara, se cuelga hasta el molcajete- y la metí a la cama, ya no estaba consciente.

Yo me fuí a dormir unas 3 horas, porque me despertó el teléfono: eran los festejados, que todavía nos esperaba un desayuno. Se fueron los que viven en mi casa, yo no podía irme y dejar a Panchita sola en la casa, además, ni sabía nada de ella más que su nombre de pila.
Me metí a bañar y al regresar a mi recámara escuché la puerta de la calle cerrarse. Fuí a ver qué pasaba y la puerta de la recámara donde se había dormido Panchita estaba abierta, me asomé y ya no estaba ni Panchita ni sus cosas, se había ido y ni adiós dijo.
Me asomé adentro y ví en la cama una gran gran mancha: Panchita no pudo controlar su vejiga mientras dormía. Es lo que supongo.

Después de un rato y de preguntar, me enteré que Panchita es vecina de los festejados.
Revisé mi celular y recordé que me dió su número, así que la llamé para preguntar si todo estaba bien, me dijo que sí y que ya estaba llegando a casa, me dio las gracias por todo.

Más tarde, por medio de mensajes al celular volvió a agradecer, y se justificaba diciendo que hacía mucho tiempo que no tomaba de esa forma, pero cuando me quedé con cara de WTF!!! fue cuando me preguntó: oye, y no sabes si tuve algo que ver con alguien anoche?

Chale!!! de verdad que sí perdió y feo.
Me queda claro que cada vez obtengo más experiencia cuidando borrachos, seguro me equivoco y en lugar de estar buscando trabajos en agencias de viajes, debo de acudir a los bares o algo así en busca de chamba para controlar a los ebrios.
Me divertí mucho, creo que el alcohol me puede ayudar de vez en cuando como facilitador social, sobre todo con mi familia.

jueves, 2 de julio de 2009

Que se vayan todos, menos tú

Me acabo de llevar uno de los peores sustos.
Sentí miedo y desesperación y tristeza al mismo tiempo. Me puse histérica y estuve a punto de salir en medio de la torrencial lluvia a pedir ayuda.

Resulta que no tenía sueño -ni tengo, por eso estoy relatando esto- y decidí que sería bueno jugar un rato Solitario, en el iPod.
Y entonces estaba cómodamente instalada en mi camita, agarré a Cookiekiller con todo y su calzón rosita y empecé a buscar el juego, le dí clic y que me sale un anuncio de que no se podía cargar y que mejor me fuera a una página de internet.
Pensé que seguro había alguna actualización que no había bajado, y entonces me dio por la cursilería y decidí mirar las fotos atascadas de miel que traigo en él... y tampoco se cargaban, y busqué en las pelis y tampoco... la música tampoco.

Madres!!!

Salté de la cama y me enterré algo en la planta del pie, lo cual no me importó porque parecía que mi bebé estaba muriendo, corrí a la compu y volví a intentar que reaccionara Cookiekiller y nada.
Y entonces entré en la paginita esa de soporte de apple, que no me sirvió para un carajo.
Y en eso, apareció la pantalla del iPod en negro y gris con la manzanita...

No podía significar otra cosa más... estaba agonizando y eran sus últimos segundos de vida antes de irse al cielo de los iPods, como otros que yo conocí.

Pensé: no mames!!! no tenía ni 30 gb, tuve un año y medio y no pude llenar ni 30 gb de los pinches 160 que tiene... que tenía...

Había una opción, y era resetearlo... pero no tenía respaldo de nada! de nada! a quién se le ocurre andar por la vida guardando cositas en el iPod sin respaldarlo en otro lugar?
Pues a mí!

Lo que me faltaba, todos siempre al final se van, todos. Pero siempre se queda la música. Y ahora ni la música me iba a quedar, y eso me daba tristeza y me provocaba un gran enojo, la música era la única que nunca me había dejado sola.

En un último intento, conecté a Cookiekiller de nuevo a la compu, temiendo que se agravara más el asunto, pero rogando al Universo para que eso no pasara.
Y de pronto, ahí estaba, de nuevo sonando. Y se miraban las fotos. Y los juegos. Y la música había regresado!

Puede ser que no estuviera pasando nada malo y que sólo estoy muy bruta en esas cuestiones de la tecnología, pero qué susto bárbaro me metió.
Ahora puedo decir que al ser que más amo en el Universo, es a Cookiekiller, que se vayan todos, menos Cookiekiller.

viernes, 26 de junio de 2009

La izquierda

Una vez por allá por los seis años aproximadamente, algo me pasó en el pulgar derecho.
No recuerdo si fue que el perico que tenía mi tía me mordió o me machuqué el dedo, el caso es que se me puso horrible, se hinchó y se infectó, o algo así, y tenía un absceso con pus y esas cosas feas.

Recuerdo que fue para mí una experiencia horrorosa, pues además que era bien doloroso, me jodió mucho por que soy diestra y entonces pues no podía escribir bien y esas cosas.
Entonces en mi inocencia infantil, pedí un deseo a los seres supremos que pudiesen existir en ese momento para mí: que si me volvían a pasar "cosas malas", que pedía por favor me pasaran del lado izquierdo de mi cuerpo, por que yo utilizaba más el derecho, y finalmente el lado izquierdo como era más torpe, supongo no me afectaría tanto.
Ycreo que mis súplicas fueron escuchadas o algo así, porque de ahí en adelante mis males se inclinaron hacia la izquierda.

Cuando entré a la secundaria, en una clase de educacion física, tropecé en una grieta que había en el piso, caí no sé cómo y me jodí la mano izquierda.

Cuando entré al bachillerato, mientras chismeaba de camino a casa con los cuates, tropecé en las escaleras del metro y me jodí el pie izquierdo.
Después me lo volví a joder no recuerdo cómo.
Después en un concierto me pisaron con uno de esos zapatos de "nunca me verás descalzo" y se me jodió un dedo del pie izquierdo.

Cuando tengo cólicos, ya sean de los normalitos o de los mortales, siempre son en el lado izquierdo.

Hace poco me aquejó otro mal, y sí, también fue en el lado izquierdo.

Pero estoy pasando por alto que, a los ocho años, a consecuencia de que me agotaba muy fácilmente, me llevaron al médico, quien me detectó que algo por ahí obstruía una arteria en el corazón. Así que unas semanas después de eso, me tuvieron que operar, porque de no hacerlo, ni siquiera hubiera llegado a la edad en la que conocí internet, que ya tiene un buen rato.

Sí! al pedir ese deseo, no me paré a pensar que el corazón, una pieza muy importante, también se encontraba del lado izquierdo.

Y ni qué hablar de las cuestiones no físicas del corazón.
Ahora entiendo por qué me ha ido tan mal en la feria.
Por eso, cuidado con lo que deseas, se puede hacer realidad.