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sábado, 3 de marzo de 2012

Nada

A veces las nostalgias duelen.
Esta no, y eso es lo terrible.
Al principio dolía, luego quemaba por la rabia, después dio pena, y llego al punto en donde la nostalgia ya no lo es, porque no provoca ningún sentimiento. Ni añoranza ni nada.
Voltear atrás y ya no tener esa incertidumbre de lo que pase mañana, ya no sentir miedo al pensar que vienen tormentas y soledades, es más, casi desear que vengan.
Ya no sentir nada de eso, es a veces peligroso, aunque aún no sé definir bien para quién o para qué es ese peligro.

lunes, 27 de julio de 2009

Un Pueblo Quieto

Dice una página en internet que ese Pueblo Quieto (que no es el que está en Querétaro) es un poblado de 393 habitantes.
Yo creo que son muchos menos, pero el lugar se llena de gente el día de la fiesta del pueblo.
Iba a escribir un post largo con todos y cada uno de los detalles de mi viaje a aquél lugar que me hechizó.
Iba también a poner muchas fotos, pero mejor no.
Me quedo con esas imágenes en la mente, de la niña rubia de ojos verdes que iba sentada delande de mí y me sonreía, de las casitas con corredores llenos de macetas y de colores brillantes, de la plaza del pueblo, la gelatinas de limón con rompope de mi tía, el cielo lleno de estrellas en las noches, las luciérnagas en los árboles y los arbustos, los hermosos caballos (me subí a 3!!!), las sonrisas sinceras de la gente de ese lugar.
Si me hubiera quedado un día más, ese pueblo me hubiera convencido de quedarme para siempre en él, con tantas cosas que traigo en la cabeza, de verdad que me seducía la sencillez con que se vive en ese lugar.
Deseo estar ahora allá.

miércoles, 17 de junio de 2009

De como nos conocimos El Mar y yo

Era de noche y el viaje había durado casi unas 24 horas, con poca iluminación en el camino empinado dí con él, a través de su sonido lo encontré, rugía fuerte, llegué, y lo ví... sus olas que a lo lejos se formaban con fuerza y que iban a dar hasta mi, el sonido era maravilloso, tan fuerte que casi me daba miedo...
En la noche, cuando estaba a punto de dormir, me mandó una tortuga... el tonto, no sabía que las tortugas no me gustan, ese día lo descubrió seguramente... no se hizo acompañar por el sol, y las aguas que me ofreció, no eran siquiera azules... pero igual me encantó, le robé unas conchita y lo traje conmigo en unas fotos... jugabamos a que me correteaba, yo corría para que no lograra alcanzarme, pero en una ocasión me jaló muy fuerte, como si quisiera que me quedara con él... pero no podía quedarme con él... aunque le dije que regresaría después. Fue lindo conocerte Mar.

sábado, 13 de junio de 2009

Otra vez

Después de años, esa sensación reconfortante...
Sentados mirando todo lo que se nos atravesara en frente para evitar que nuestras miradas se encontraran, y cuando eso pasaba sonreíamos y no sabíamos qué decir, se podía escuchar de nuestras bocas alguna tontería para después retomar la vista del paisaje.
Vinieron las cosquillas, sin ser más que un pretexto para el contacto físico.
Mi cabeza en tu rodilla, sentí tus dedos quitarme suevemente el cabello de mi cara, esos dedos suaves, ese aroma a mandarina, que hoy como hace años me fascina. Tus ojos mirándome con esa ternura.
Nadie dice nada.
Caminamos y un ejercito de palabras agolpadas una sobre otra provoca exaltación y molestia en ambos.
Ya no somos lo que fuimos mi querido amigo, ya no.
Podemos intentarlo, pero nuestros corazones se han mudado a otros corazones, y el mío no volverá a ser tuyo, ni al mí me pertenecerá el vuestro.

jueves, 11 de junio de 2009

Guares


He entrado en un estado algo retro.
Me puse a mirar fotos de los ayeres y de la hermana pródiga que se largó con el pretexto de estudiar, pero la verdad es que se lo fue a pasar bien y a conocer lugares sin mí, la muy ingrata. No contaba con que si yo la extrañaba, podía sacar a la luz sus fotos más reveladoras.
Evidentemente yo soy la mayor en la imagen.

Ayer


Ahora tengo una imagen más cercana de como será Sophie cuando decida llegar. En algo se parecerá a la niña de la foto.

domingo, 24 de mayo de 2009

No te vayas

No me gusta cuando te vas y me dejas aquí sola contra todos.
Siempre que te has despedido de mí, me ha dado mucho miedo el que ya no regreses, aunque sé que de algún modo siempre vamos a estar juntas.
Sé que me quieres mucho, a tu modo, aunque no lo digas porque somos muy distintas.
Te he odiado muchas veces, y sé que tú también a mí. Es ese "odio" natural entre hermanos que no pasa seguro de media hora.
Para mí representas el lado amable que probablemente yo no encuentro en la familia, no sé si tú lo has encontrado, pero ese "cariño de familia" no lo he encontrado en nadie, y de verdad en nadie, sólo en tí.
Por eso me da tanto sentimiento que te vayas, me voy a quedar sola entre todos esos reproches, al menos compartía contigo eso de ser las ovejas negras de la familia.
Me da gusto que vayas en busca de tus sueños, a conquistar tus metas y porqué no? a callarles la boca a todos, que no lo necesitas, pero sé que así será. Me da tanto gusto que seas tan libre, tan auténtica, tan imparable, tan... tantas cosas que podría decirte.
Es muy egoista desear que te quedes, yo lo sé. Es sólo el miedo a distanciarme del único ser en el que, después de toda la mierda que hay acá, he podido confiar de cierta forma.
Me gusta esa dureza que para mí representas. Puedo percibir lo que hay dentro.
Me gustaría también ir contigo, sólo para cuidar que nada te pase, que nadie te dañe, que nada te pueda lastimar.
O tal vez para que tú me cuides a mí.
Hermana, deseo que puedas llegar a esa meta que quieres conquistar ahora, deseo que estés bien, porque te amo y sé que puedes lograrlo.